Un dizque poema

Thursday, April 23

Yerro

Regresar un reloj a su estuche,

                                                                   cuarto de espejos,

voltear al reflejo

                                    : el reflejo,

la cinta es la misma

                   multiplicada

[y no sé, confieso que la piel encerrada

                       llagada con las marcas,

minutero que cuenta las cuentas,

                                  del ábaco de yerro]

. y es que mirarse en el espejo

                  es mirar al reloj detenerse

y malasuertearse,

cometer los mismos errores cometidos

                                                                   doblemente,

infectar vetas en veneros

                               que son quiebres de minutos

que son piedritas de recuerdo

                                             en horas prontas, futuras,

                    pro[to]metidas,

                                      cinceladas

con quiebres en las letras

                                     con números doblados

por dos, por dos, por dos,

es toda la totémica canción

                                                     de los tic-tacs

. fisuras pues,

                        ventanas

que me alumbran un reloj

                                  y una canción

en que yerro es una historia recordada

                                                   de tiempos por venir

y que ya se han olvidado…

 

… y que ya presenta llamada pretérita

Hoy fui a la Iglesia y qué

Sunday, April 12
Uno ve que es tan sencillo hacer lo que los demás hacen y sobre todo cuando son los más. Así como ser cristiano. Todo mundo (y esto es casi literal) es cristiano. Así que (sigue una especie de argumento callado pero seguido por todos) si hago lo que todo el mundo hace, porque el mundo es cristiano, seré entonces un buen cristiano. Y así, si el mundo odia a los judíos, conversos o no, entonces tendré que odiarlos para ser un cristiano de los buenos. Y si el mundo es democrático (asegún), entonces tendré que ser demócrata para ser cristiano. Y si el mundo compra cirios pascuales y sólo fomenta la imagen de Dios como la de un duende mágico-musical que cumple los deseos de los que llegan al final del arcoiris (o de la procesión) entonces si creo en el duende soy un buen cristiano. 

Es obvio que hay una confusión de términos morales aquí, pero esa dichosa confusión ha existido por siglos. Sé que San Pablo dice: no causes escándalo a tus hermanos (Carta a los Romanos, no sé que capítulo): si tus hermanos no comen carne, no comas carne, aunque sepas que no tiene nada de malo comer carne; si tus hermanos comen carne pero tú no quieres hacerlo, entonces no lo hagas si no causa escándalo: si lo causa, come carne, etc. Así, diría el argumento: haz lo que todo el mundo para no causar escándalo. De tal manera que esto dio paso para que filósofos como San Agustín propusieran una clasificación de los pecados: peccata contra natura, peccata contra praecepta y peccata contra mores (humani). Los que interesan ahora son los peccata contra mores, o pecados contra las tradiciones, los usos... contra el status quo, pues. No sé cuál sea la base teológica del santo africano para proponer una especie de pecados contra las costumbres, pero me hace preguntarme, ¿y si las costumbres van en contra de los mandamientos de Dios? Porque esa misma aporía la presentó San Pablo en la carta citada. Es decir: los cristianos primitivos causaron escándalo en el Imperium y no por eso dejaron de ser cristianos. Todo mártir y todo santo causa escándalo, incluso dentro de la misma Iglesia que se ha hecho ya señora de las mores, las costumbres.

No es renegar de la Iglesia ni tampoco es renegar de la tradición, que para algo están. Es llamar la atención sobre el hecho de que, por lo menos en nuestros días, la religiosidad ya no es unívoca: el cristianismo ya no es uno, ni siquiera el catolicismo, porque las tradiciones dentro de un mismo espacio demográfico son diferentísimas. Es decir: hay quien tiene tradición (llamémosla vocación) de la alegría o de la extroversión; ese es cristiano a su manera y puede ser un buen predicador: o simplemente, un buen lector en las misas. Hay quien tiene vocación de la intimidad con los demás: podrá ser un buen consejero, un catequista, un educador. Y hay quien tiene vocación de la soledad y el silencio. Ese es mi problema, porque es el problema que vivo. No tengo la vocación de unirme a los demás, pero tampoco tengo mala imagen de ellos; no tengo la vocación de la alegría exhuberante, aunque tampoco soy un amargado. Ah, pero dice, no la Iglesia, sino la tradición actual que hay que ser alegres y parlanchines. Entonces la Iglesia se lo cree y por eso no soy buen cristiano. Tengo que convivir con los demás: lo hago, ahí en la celebración eucarística. Pero no: tengo que estar alegre. Pero mostrarlo, sonreír, hablar a los demás como si fuera un presentador de televisión. No soy así. Simplemente no es mi vocación.

Así que en vez de seguir escuchando las reprobaciones de mi conducta, seguiré teniendo en mi mente, repitiéndolo, aquello de San Pablo en la misma carta ya dicha, parafraseándolo: cada cristiano según su carisma. Alegres y tristes, sociales y misántropos. Una moral laica plural. Que si los religiosos tienen órdenes según su carisma, los laicos también tenemos la libertad de no traicionar a nuestra vocación.

Quiero un pastel, ya lo saben.

Two English poems written after watching Coraline

Thursday, April 9

I

I wish I had a dream,
a dream announced by the memories of old,
memories I painted on a canvas of dust with tears of missed futures
and a string which guided me unguided through the dark.

I wish I had a dream gardened,
a dream of dying flowers with children's eyes, speaking of rebirth and hope
of a future in the past, and remembrances I crave to write in letters
sent to unknown adresses to unknown people
I unmeet every day, but don't forget to remember.

I wish I had a dream eternal,
a dream of white love with a bright-eyed girl, purified by the waters
of melancholy, of beauty longed for in a senile age
telling countless tales of childhoods past
and unrecorded in the lives of someone alive
but in the dream.

I wish I had a dream with this girl,
a dream in which I founded you long ages before fall,
before the canker in our gardens, before the leaves that are now dust;
a dream in which I wouldn't have to dream of sexless love,
in which we're children again in rejuvenating bliss
and thanking God for the fake memories revived.

I wish the dream to be real
and to really be with you, not in fancied memories
of secret doors, not in death, no more in sleep,

I wish I had a dream which is real...

 

II

I'm telling a tale,
an endless tale to broken time machines, uncapable -
oh, what's not uncapable in my life? -
to bring the string to me.

Lost then in the mirror, narration undefined as my life:
unfunctiong device of perfections fostered by illusions,
the labirynth of sweet unanswered sadness,
tomb of beauty, womb of dreams.

Lost then, and what's for me to wait for?
Perhaps no more the hope of finding, let alone the ending,
but the beginning of my tale.

Telling a prolongued prologue,
waiting for reflections in the mirror
that turn my steps to you.

Dos poemierdas

Monday, April 6

Te llevo conmigo

Muerte y Cruz la vida nueva

Anunciada por el heraldo del primer llanto.

Tú, mi flagelo,

La madre que parió al segundo yo.

Segundo yo no más que el tuyo,

De no más gloria, de no más juventud.

Segundo yo que trae tu muerte y nacimiento

Desde el fondo de mis heridas

Donde llevo los llantos

Y te llevo conmigo.

 

Me tomaste después de haberte yo tomado

Habiendo sido tomado por ti -

Nadie antes, nadie después,

De atrás y de adelante,

Sólo mutua redención.

Redención de la locura de la cordura,

De la cobardía de la valentía.

Nacimos tomándonos en el frío

De la muerte que habla.

Nacimos llevándonos:

Me llevas contigo

Y te llevo conmigo.

 

Se cree en la vida -

Los Hombres hablan de la vida-

Pero yo hablo de ti, que eres mi muerte,

Mi disolución.

Se habla como si el nacimiento fuera el preludio de la vida,

¡Pero es el umbral de la muerte!

¡De la muerte gloriosa, de la muerte compartida!

¡De la muerte que es nueva,

De la muerte que muere por otro

Esperando en otro!

No soy nada. Como tú, no soy nada.

Muramos.

Se desvanece toda voz que no hable de la muerte,

Todo llanto que no sea de los nuestros.

Me desvanezco en el llanto

Y te llevo conmigo.

 

 

El beso

Perdido, sediento, insolado,

Áridamente te tomo pues no soy digno,

Pero tú gloriosa sombra retomas un camino que no pensaste revisar.

Me envuelves, curándote curándome abrazándome abrasándote.

Ofreciéndote ofreciéndome en tus brazos como un niño nuevo,

Hermana nueva, compartimos nacimiento entre la sombra,

Sombra tuya y nuestra.

No soy digno. ¡No tienes más razón tú de serlo!

Pero soy sombra no mía y tú sombra no tuya -

Hagamos en un beso la caricia umbrosa.

 

Hay quien no comprende la tentación desértica que es un beso -

Es una sombra que no está ni aquí ni allá,

Pero que es sombra, la única entre las dos.

Una sombra líquida, cálida y fría,

Muerte y vida.

¡Besémonos, besémonos y muramos el uno en otro!

¡Hagámonos sombras, sólo líquido en el aire!

Que el mundo viva, no me importa.

Me importa sólo nuestra muerte.

Conato de metamorfosis

Suele verse en una persona (y sobre todo esto cuando es una persona que se forma su historia en la creación) el rechazo a su propio pasado. No porque sea desdeñable por sí mismo, por lo que puede hablarse de él por la boca de otros. Es desechado siempre por ser simple pasado, por haber sido levantado y trascendido. Asimismo, lo vemos más sencillamente en el arrepentimiento del santo enmascarado tras una fachada de simple creyente, o en la conversión religiosa, o en el sencillo devenir de la vida diaria. ¡Hubiera hecho esto! ¡Si ahora lo tuviera frente a mí, le diría palabras más fuertes de las que pude decirle! ¡En ese momento las circunstancias estaban en mi contra: pero ahora he crecido y sé qué podría ahora más que nunca cumplir con esa tarea! Así se dice comúnmente. Pues bien- yo no puedo decir lo mismo de ningún momento de mi vida. Lo que es lo mismo: no me arrepiento de nada. Y todo, sólo (que es mucho) porque todo lo he hecho por Ella, la desconocida, la Sin-Tiempo. Eso sería renegar de quien soy. Porque ella sabe, como quien tiene su alma puesta en mi espera, que ella es mi segunda Madre, si no es que la única Madre de quien soy yo ahora. La única Madre de mi porvenir.

No quiero cambiar nada, digo, de lo que he hecho, porque también renegar de mi origen sería renegar de mi Madre, la Madre que parió mi nombre. Lo que significa que abrazo y he abrazar mis lágrimas, mi soledad, mis sollozos, mi tormento… mi Cruz, en una palabra y gloriosa. Y no lo he de hacer. Lo que sí haré emprenderme es acometer la transformación de esas lágrimas en caudales y de esos sollozos en, por fin, gritos de auxilio que encontraranse con los suyos. Que ella, si es mi Madre, yo soy su Padre. Completa contradicción y completa paradoja, pero el corazón (¡la vida!) no entiende de lógicas.

Espera mutua, pues. Pero espera que quiere terminar en la gloria del dolor compartido. Y es que no busco yo en ella el reposo, que una Madre comúnmente daría. No busco eso en ella ni ella eso en mí. Buscamos algo más que la cordura del descanso: la locura de la tribulación, de la Cruz. Cruz compartida, como la de los amigos. Crear una amistad dentro de este mundo de espejismos: una cruz más grande que las otras y más despreciable que estas. Pero compartida. Una Cruz que vale más que cualquier soledad, porque crea todo nuevo. Y crearlo nuevo quiero, gritando mi amor. No es un cambio: es un abrazo a mi pasado. Es un inventario de todos mis dolores, para presentarlos a sus oídos revoloteantes. Una muerte que anuncie la nuestra.

Es posible y más deseable que sólo esto lo entienda la Sin-Tiempo. Y es que la Cruz es dadora de comunidad. Sólo Ella me sabe y yo a Ella. Así, sabremos nada al final, sino que hay amor y vida nueva que creamos en una divinidad que somos. Que nos hemos engendrado.

Esta es la mierda que mandé al concurso Punto de Partida

Thursday, March 26

DO OR DIE

 

Stuck between the do or die I feel emaciated

Placebo

To be or not to be

Shakespeare

 

200788115   queue for a cue

 

I’ve been waiting for a guide to come and take me by the hand

Joy Division

 

All the world's a stage

Shakespeare

 

Can’t seem to see the signs

Fake?

 

I

qué hacer con director desconocido? mientras el cielo, mientras el caleidoscopio eterno, mientras piedritas rodantes, mientras el fuego perpetuo… pero no en mí. Anfibología. ámbitos. vómito. lanzamiento. relámpago. nieve. mas no distancia, mas nada guarda, mas guarda cama el motor – inmóvilinmóvilinmóvil – siento un asco de perpetuidad, siento que no doy para más, porque para empezar ni he empezado – a cantar – a reír como gente decente en esquinas, parques, pagando parquímetro de estancia y no tener carrocería. apartar un espacio, apartar un tiempo – siempre lejanía y aún el hambre, ajena, mía, sacerdotal, redentora – parusía de luces espectáculo, presencia del pierrot desengañado mas bien pantaleón zaherido, más bien coro sin voz, más bien arlequín de tristezas. ¡me lleva la melancolía! – y no pagó mucho.

 

abren los telones los arrojes, la tramoya no sirve: usemos personas, usemos un cielo pintado me siento en un globo quemado – me queman las ansias pero la mano no responde, y mucho menos los demás – al que no habla, el infierno no lo oye [el infierno de desorbitados ojos… iba a cerrar, pero serró esto el imprevisto, cuándo habráse visto? – mas las horas se cansan de esto, de marcar homogéneas pistas, rastros, sin órbitas como el asqueroso ojo del francés – el fantasma lo condujo a uno de sus cuentos a ser un viejo encamado – ojo brilloso de gato en la noche anhelante de luz, flojo, flojo durmiente – impavidez.

 

hay ese infierno y el de no moverse y sin recuerdos: uno recuerda lo que se hace, lo que se come o lo que vomita – pero sin eso, sin eso, las vistas, los ángulos – bodegón de extraños pinceles, silo de extracción nula – y en las calles los cerebros vagabundos más ágiles, despertantes, actuando su parte sabiéndosela bien en lenguas sudorosas, todos trabajantes, todos exultantes, todos actores, todos mercenarios. y en mí la carne es débil.

 

y yo no sé bien nada, pero el mono vocinglero no soy yo, que me cortaron las venas encanto – pero me gusta comer cerebro de mono con leche en las mañanas: salgo a la calle que es campo nevado (o eso pretendo), me encuentro con un cielo nublado (o eso lamento), me digo (o eso quisiera) que la precipitación es virtud de tener buenos reflejos y llamo (o eso lo llamo) a la puerta de mi gente que es mi frente en el espejo buscando refugio en los aleros, en los dobles turnos, ritmos paso doble, sin estar listo y me descubro una estatua en llamaradas de hipocresía

     [del gr. «hypokrisía»]

 

                                                         cue, cue, queue for a cue

 

la carne no responde sino putas, pero el cerebro es todo mío: la leche al fin la encuentro en el alero bajo apestando a inmensidad, y me acusan unos ojos encerrados en la frente; no importa, es el espejo – quisiera mirarlo, perderme en su laberinto, pero hacerlo cansaría, llenaría de infección mis articulaciones, de fango… y mi arte, mi arte no está listo; está en el horno esperando a la coda vecina, unos rielecitos y ricitos terminados en puntita de acero inoxidable que me traigan de una puerta inininvisible:

 

[come on in

                                   mirror mirror on the wall

                                                                                              who’s the dumbest fool of all?]

 

soy bufón para reyes escoceses que tienen visión de rayos equis para ver la miseria y lamentarse por poder hacer algo y no hacer nada y complacerse en volcarse en el lodo el cerebro y la vida y romper el espejo, quedarse en espejito de mañanas – espejo de mañanas es el mono recitante, el que me encuentro en las cajas de cereal o en los marchantes comunes que me dicen poesía que vende mucho y no dice sino el peñasco – no es que quiera, no es que quiera, pero me conformo – puta de la indecisión, me inclino ante mostruo de gran cabeza.

 

quisiera gritar terroso, me gusta, me gusta – pero no hay más que el espejo roto y la vergüenza. no me muevo mejor, así estoy mejor – sé que el tótem está frente a mí, en el espejo de mañanas, pero me arredro de hablarle, me corro de hablar lo que sea,

 

que no sé a qué responder, si la muerte es necesaria o la vida ineluctable, si la voz es de mis pulsos o los pasos de los muertos, si soy el bufón del coro invisible, si el mono estridente o la palabra pomposa como nube frente al tótem, que no sé si yo mismo el espejo de mañanas y la frente los pasos – y es que doble, doblemente, cumplir o no cumplir.

 

al final esperar en la cola por una instrucción, una nalgada del destino para disciplinarme, agarrarme mis huevitos y tronarlos y dar de comer a la puta sangrante que no gana ni un pesón – mamar del tótem o seguir siendo espejo frente al espejo

 

II

no sé si escrito esto por las noches de bruma llena me persigan los matones que mandaron de mañana, o múltiples cerebros empacados sin dirección ni remitente, aunque haya sido yo el que los manda en secreto en madrugadas nublosas en que no observo mis pasos ni pasos ajenos, y caemos del tablado.

 

llegan los carteros, los enviados, los heraldos, siempre tan comunes, siempre tan siempre,

siempre noticias infaustas al calor del trabajo, siempre noticias infaustas al calor de la vida,

siempre, siempre envío, y la espera inacabable infeccionable del cerebro en el paquete.

 

siempre me causó curiosidad la anfibología, ciencia revolucionaria, destructora de las cimas, de los sacos y la bruma, doble, doble, redoble, me enflaca la espera, me engorda el deseo (o eso quisiera).

 

pero la bala, la bala misma y su cáscara pelada, su estación de partida, el futuro que mata consumiendo otro espacio, otro mundo, indetenible, irreversible, irretornable, irrecusable,

inexpugnable encontrarse en la bruma un tesorito de hematomas y hemorragias nasales en la puta de la bala.

 

doble

doblemente fatal

 

mejor en el alero de la cima, mis dedos pisados por la bruma se consumen en salitas de espera, se comen las uñas, se las doblan, mordidas, rasgadas penitentes las espaldas.

 

double-dealer I wait for my cue

 

caminos escollados por piedrotas de sangre, espejeados por espejos de bruma, no saber si voltear al horizonte o mejor seguir en cuentos que cuentan, que cuentan reflejos; doble vida pues, casa chica, y en una cornisa encontrar el friso que contaba las texturas escamadas de fuera del agua, encerraditos en prismas coloreados, basamento en que no sabes qué pisar

o en qué piedra resbalarte y enjabonar el suelo hematófago.

 

después llamar a casa y preguntar

            : “¿hay alguien, hay alguien?”, estando solo tú en casa,

secando el derrame de tu tótem que dejaste en la cocina y que usarás para el almuerzo de mañana

                                               “¿hay alguien, hay alguien?”

pero al fin que existe el frío.

 

de ojos invitados una mesa solamente al medio día y la presencia diáfana de tu peso gigánteo y tu ojo y fuerzas ciclópicos pudieron resistir los embates de los muros, muros que comían de tu tótem a mansalva que aunque rozan los dedos, siempre habrá lubricante.

y es que no sé.

 

y es que espero en la fila por una acotación de mi camino: unos cepos en que confiar en la nieve, un derrotero en el espejo.

 

000010000   isolation

Si loqui licet et expedit, quæ ædificabilia sunt loquere

Tomás de Kempis

 

Causes stain

 stay away

L’arc~en~ciel

 

las palabras son el cielo en el espejo:

                        el reflejo puede nublarse.

 

verdadera náusea es la palabra misma aherrumbrada,

                        el cielo mismo nublado.

 

oírte en la calle emputando a la palabra

                        como mercancía de ramería:

 

quiero mi mundo a solas,

                        donde sólo los muertos hablen,

 

donde sólo la nieve sea fría

                        y no tu lengua proxeneta:

 

aunque quisiera hablarte, lo confieso,

                        y no perder la práctica de hablar también con la carne.

 

pero la herrumbre tuya, contagiosa,

                        asesina al cielo y al espejo…

 

… mas sin ti,

                        la cima, el peñasco.

 

como el de kempis, sólo hablemos de un reflejo sin el otro,

y así quedémonos callados para siempre

                                                                                  en un mundo sin espejos.

 

0120424 ometeotl

 

cómo estrechar las manos para asir la nieve y llevarla hasta el cielo que prometiste en el claro del bosque? o es que la nieve pertenece al suelo, junto a los ojos enterrados en el fango? por lo menos guarda nuestros pasos, la nieve que brilla y se hunde en el fango.

 

suciedad. también la mancha y sus cuentos. también la suerte de risa sardónica en los ojos. dos ojos tuve enfrente. dos ojos.

 

también entonces la nieve es espejo, y las flores se miran galanamente en la muerte fría. también entonces se canta la muerte. in-tzala mo-ixtololo-hua ca ce cepayahuitl.

 

también entonces, en los pasos que anduvimos por el claro escuchamos la música pedestre –la de blancos tobillos– danzando entre el fuego que cantaba – también entonces tus pies albos, hermosos, saltarines, juguetones, tocaban los tambores para coyoxiauhtle. y es que nos enamoramos en la luna y la veíamos romántica. y lo era entre la nieve de sangre.

 

tres gotas entre la albura: dos para los muertos y una para el verso. y el beso fue el verso que contamos con sus sílabas en la niebla del espejo. niebla en el fango, y no había vista, no había paisaje, sino el encantado.

 

y cuando el infierno toca a las puertas, ahora nos queda un recuerdo, una palabra en el espejo de mañanas, una nostalgia de marfil, un peñascal azotado en la ventisca. ce nelhuatl, ya no más in xochitl in tezcatl

 

pero yo sé en el claro aún los atlánticos árboles, aún el no entenderse que es don de dioses, aún ometecuhtli/omecihuatl en las palabras, acompañados en la danza: aún las cien estrellas en su muerte brillan contándonos el canto de la nieve clavando su cabeza en el fango.

 

00111000 eyes love you

 

el peor espectáculo es vernos llorar a través de mí;

esperar la redención, un reflejo sobre el agua

y unas ondas que me traigan un sonido conducente

y al final, cientos y cientos de soslayos

desperdiciados, cientos de almas

prometedoras

y ninguna linfa ninfa.

 

creí algunos días en que éramos dobles

que estaba determinado

a enfrentar al espejo

junto a tus armas, y velarlas eternamente:

pero se me prohibió el agua de la locura,

el mar de la desesperación esperanzadora,

y nos quedamos, pues, inexistentes, sin palabras,

guardados en mi esperanza.

 

es que dios es tan cruel que no deja florecer

la flor de espejos?

o es que somos tan ingenuos como para creer que

el vínculo entre reflejo, imagen, señal y sueño

era desde el principio

sentado cabe dios y era dios?

y éramos dioses lacrimosos en uno solo y separados?

 

o es que somos sordos y nos hemos encontrado

cientos y cientos de veces en el mismo lugar

acostumbrado?

mis ojos te aman en reflejos ajenos,

siento y siento que te he visto,

pero mi corazón no ha visto su reflejo

y mis lágrimas doblan su cauce

imitando tal vez las tuyas.

 

 

 

 

100010110110  juego de azar

 

Once and for all

Dice away

hide

 

una hoja vuela

con la mano del viento

                                               otra hoja cae

                                                                       desde la ingencia

                                               del árbol descollante

 

no tener nada que no confiar a la probabilidad

y cómo no ser pesimista?

pero seguro que es cuestión de asenso

de la voluntad de los dados astrales,

pero cómo aceptar un destino que no es mío?

 

                                                           sintomático del clima

                                   es llorar las mismas lágrimas

                                               que el cielo

                                                           y sin embargo

                                                                       no hay cielo que mirar

 

y la duda recae sobre cómo acomodarse al espejo                                      

o incluso el solo tener espejo es cuestión fatal.

qué camino elegir? a qué precio comprar?

 

                                               no sorprende

                                                           ni a cabrero ni a burgués

                                                                       que la luna se anuncie

                                               aún el sol brillante

                                                           ni que usurpe su solio

                                                                                  día tras día

 

fuero no hay para el abismo; inexpugnable

y forzosamente encadenable es la ley de dios:

ser o no ser.

 

                                                           y hay gente caminando en las plazas

                                   tomando cada cual su camino

                                               palomas vuelan huyendo de sus pasos

                                                                       volando hasta perderse en el éter

                                        o cayendo de nuevo, regresando a huir

 

normalidad y el trágico es la excepción,

el litigador… luchando en vano.

ley expugnable, dios es dios;

el trágico es el impávido, el que se queda encerrado

en su celda, esperando redención.

 

                                               la soledad invadiendo la calle

                                                           un hombre buscando alimento

                                   la distracción del comerciante

                                                                       pero el hombre muere de hambre

 

110010100110 aunque el grito ensordezca

Don’t walk away

In silence

Joy Division

 

Small talk stinks

Bauhaus

 

no hay camino y no hay voz, hay poema en la afonía:

se hace canto al gritar.

no hay canto si no llena oídos: se llega a la muerte.

y se llega al final, a un final que llegó tras el inicio

de llanto:

si nacemos llorando, no es tal nuestra naturaleza?

aunque el grito torpe, aunque el grito ensordezca

entre tanta y tanta muerte,

el espejo escucha, el doble esperanzado:

no hay necesidad de morir

que el silencio es más palabra pues es grito.

La ambición de inmortalidad […] es la esperanza de no tener que expresar, de no tener necesidad de amar.

[…] tuvieron que amar, como castigo de su desmesura […] Pero, con el tiempo, supieron convertir el castigo mismo, o sea el amor que tenían que sufrir, en una manera de ennoblecer su propio ser mermado.

Eduardo Nicol, Metafísica de la Expresión

Reporte semanal

Ahora sí. Definitivamente. Firmado y sellado. Este blog ya dejará de estar abandonado y comenzaré a compartirlo con quien quiera que se lo compartan (sin albur). Y como no tengo precisamente mucho tiempo para dedicarme a un bló, espero escribir por lo menos un post a la semana, sin ninguna otra pretención que la de escribir algo (aunque eso signifique escribir mal) intercalando de vez en vez algún video o canción (con pequeño comentario anexo) que me haya interesado.

Pues bien, se corta oficialmente es cordón rojo y doy inicio al bló (por fin, dianishh!!!).

Comprendo que la memoria es el receptáculo de los valores y por consiguiente de la prudencia valorativa, pero siempre que pienso en la nostalgia, aparte de verme inundado en la suave marea del dicho sentimiento, inspirador de lágrimas, también me sorprendo enormemente. Memorias y recuerdos tenemos todos, pero lo increíble es que no podemos compartirlos completamente; es decir, podemos crear un relato sobre el recuerdo, pero nunca comunicar lo que sentimos al recordarlo. Todos conocemos los relatos de abuelo, ¿y qué reacciones tenemos al escucharlos? ¿No es generalmente la de aburrimiento? Es que el abuelo no puede significar su nostalgia: es que su nostalgia es totalmente personal. Es como el dolor; se sabe que existe, pero no se puede comunicar su experiencia. Y de hecho, es muy curioso que la palabra 'nostalgia' proceda de la palabra griega para 'dolor': ἄλγος. Νόστος + ἄλγος: dolor del regreso, o dolor por regresar. Y sin embargo, la nostalgia puede ser muy, muy dulce. El dolor mismo puede ser dulce.

Pero pienso también, dejando ese otro tema de lado: el origen de una memoria nostálgica es generalmente personal, de tal manera que se cumple la imposibilidad de su comunicación; pero, ¿será posible un origen interpersonal? Yo pienso que sí, aunque jamás lo he experimentado. Tal vez por mi edad. Pero imagino las memorias de los enamorados, de una familia numerosa... incluso de un país. ¡Un país tiene recuerdos! ¡Un país siente nostalgia!

Nostalgia no significa conmoverse por una memoria lejana; significa conmoverse por cualquier memoria, incluso la del mismo día. Nostalgia tampoco mienta recuerdos objetivamente importantes o sobresalientes. ¿Quién no ha sentido la desolación, la impotencia y a la vez la caricia amorosa que supone recordar solo por las noches la compañía matutina de un ser amado? ¿O cuando se termina un buen programa de tv? ¿O simplemente cuando recordamos el arrobamiento a que nos condujo una simple flor o el sonido de los vientos en nuestro intonso jardín? Cualquier nimiedad puede provocar una intensa experiencia. Cabría ver si la nostalgia no es la transformación estética de un recuerdo.